COMO NUEVO OBISPO ¿CÓMO VEO LA DIÓCESIS?

No sólo la veo, sino que me he enamorado de ella.

Es una Diócesis bien constituida, con sacerdotes, religiosas y laicos bien entregados. Está con memoria agradecida del pasado, dedicada a la evangelización en el presente y con esperanzas para el futuro.

Se ha tomado muy en serio el Año de la Fe (homilías, catequesis, peregrinaciones, retiros, Concilio Vaticano II, Catecismo de la Iglesia Católica, Credo).

Me pregunto si existe todavía una pastoral de mantenimiento y respondemos a solicitudes puntuales que no son siempre prioritarias, como por ejemplo celebrar las misas de los difuntos en las aldeas, mientras nos falta tiempo para atender prioridades a nivel parroquial o diocesano.

Visitas pastorales:

Sobre 14 parroquias he visitado 11. En todas he recibido una acogida estupenda de parte de todos. He apreciado mucho el diálogo con el Consejo de pastoral parroquial que he tenido en algunas parroquias. Me di cuenta de la madurez de nuestros laicos y de la comunión que existe entre sacerdotes, religiosas y laicos.

 

Situación de los sacerdotes

Hay muchas necesidades y pocos sacerdotes para atenderlas. Sin embargo, el clero es dinámico, entregado y da mucha participación a los laicos.

Hay un giro de 180 grados en cuanto al origen del clero. Hace 30 años, habían muy pocos hondureños, casi todos eran extranjeros. Ahora es todo lo contrario: 24 sacerdotes hondureños, un cubano, un nicaragüense, tres canadienses.

Me encontré con sacerdotes que van acumulando los años y con los achaques de su edad. Me di cuenta que hacen falta instalaciones adaptadas a adultos mayores en la Casa del Clero.

Existe en ellos el deseo de una formación continua: ej. su presencia en el retiro anual, en el encuentro anual de los sacerdotes, en el encuentro del decenio.

Existe una bella fraternidad sacerdotal, que se nota con ocasión de un duelo, de la inauguración de una obra, del compartir de los lunes, etc. Se tiene que reforzar más.

 

Los seminaristas

Los seminaristas del Seminario Mayor: son 26 que terminan el año. Los he encontrado a todos una vez. Son una esperanza para la Diócesis.

Los seminaristas del Seminario Menor: son 16. He ido varias veces al Seminario. Siempre he sido bien acogido por los formadores y por los seminaristas. Los del Mayor que han pasado por el Menor tienen una vocación sólida.

 

Las Religiosas

Sólo una vez estuve en la reunión de la Confereh Sur. Yo trato de poner más atención a las comunidades nacidas en Honduras. Pienso nombrar un día un vicario para religiosas.

 

La Pastoral

He recibido la visita de todos los grupos apostólicos y de las pastorales diocesanas; algo enriquecedor; todos me piden un asesor espiritual para cada grupo a nivel diocesano.

Se hace un trabajo inmenso. Aprendo cosas nuevas: los Consejos Parroquiales Comunitarios, que trabajan en comunión en las distintas comunidades; la implicación de la Iglesia en la minería en colaboración con las fuerzas vivas de la sociedad; los distintos servicios de Caritas en la sociedad civil, por ej. el observatorio electoral, las auditorías sociales. Todo esto es un signo de que nuestra Iglesia es una levadura en la masa. Ella tiene credibilidad ante la sociedad. Pero por eso no debe perder su carácter profético.

 

Las áreas de pastoral que hay que reforzar más

- La Pastoral Familiar: está un poco estancada; se necesita un personal nuevo a nivel de coordinación. Importante para las familias, además que en 2014 habrá un Sínodo extraordinario sobre la familia, seguido en 2015 por un Sínodo ordinario sobre el mismo tema.

- La Pastoral Educativa y la Pastoral Juvenil, ya que la juventud es un sector muy vulnerable de la sociedad y que necesita toda la atención de la Iglesia. El 19 de julio de 2014 tendremos aquí la jornada nacional de la Juventud. Yo quisiera que este acontecimiento sea precedido por una misión juvenil a nivel de todas las parroquias.

- La Pastoral Vocacional: hay una disminución de seminaristas menores; lo mismo en las vocaciones a la vida religiosa. Hace falta que a nivel diocesano la Pastoral Vocacional visite las parroquias y que, a nivel parroquial, se promuevan más todas las vocaciones.

- La Pastoral de los Medios de Comunicación Social (CODIMECOS y la Radio): mucho se hace, pero se tiene que enfatizar más. Tenemos que ocupar nuestro espacio en Fides y que éste llegue al mayor número de parroquias. También tiene que mejorarse la programación de Radio Paz.

- La Pastoral Social: hay más acercamiento entre Caritas y las parroquias, para que se conozca más todo lo que se hace en la Pastoral Social. Es todo un proceso: los párrocos tienen que presentar sus necesidades a Caritas y Caritas tiene que trabajar más con las parroquias.

- La Pastoral Urbana: se necesita una mejor coordinación sobre todo a nivel de Choluteca: por ej. que no haya dos actividades semejantes casi al mismo tiempo.

- La Pastoral de la Salud: se necesita formar más Promotores de Salud.

- La Pastoral de Movilidad Humana: vamos a recibir un subsidio de CRS para coordinar de nuevo esa pastoral a nivel diocesano, en comunión con las parroquias que forman parte del corredor de la Migración.

 

Algunos desafíos:

1) Pasar de una pastoral de mera conservación a una pastoral decididamente misionera (DA 370). Eso implica que toda nuestra pastoral sea misionera e implica profundizar nuestra conversión pastoral.

2) La búsqueda del autofinanciamiento financiero. Hay sectores donde estamos deficitarios: el Seminario Mayor, el Seminario Menor, la Radio, los Centros de Formación. Hemos formado un grupo de apoyo económico. La meta es llegar a formar un Consejo diocesano de asuntos económicos.

3) Prever las instalaciones físicas y el debido acompañamiento para nuestros sacerdotes, cuando lleguen a ser ancianos o inválidos.

 

Algunos sueños:

- Traer aquí la Comunidad Cenáculo, que es un hogar que acoge a jóvenes drogadictos, para su sanación. También se podría involucrar en prevención.

- Traer aquí una comunidad de monjes o monjas contemplativos.

- Que haya más misioneros y misioneros fuera de nuestra diócesis, al servicio de la Iglesia universal.

Seminario Menor Pablo VI