MENSAJE DE NAVIDAD 2015

Queridos amigos de Radio Paz:

Como obispo y pastor de esta diócesis, les deseo una gozosa Navidad y un Feliz Año de la Misericordia. En Navidad, celebramos la venida de Jesús a la humanidad: Dios se ha hecho tan pequeño que lo podemos abrazar en nuestros brazos. Ésta es la humildad de Dios, que se ha hecho niño para salvarnos.

En estos días, les invito a abrir su corazón para acoger a nuestro Dios, que está lleno de misericordia por nosotros. Él nos espera con sus brazos abiertos. Sólo Él puede renovarnos con Su amor. En la meditación de la Palabra de Dios, en el sacramento del perdón y en la Eucaristía, nos encontramos con el Amor de los amores, y en consecuencia reflejamos el buen olor de Cristo.

Nuestras familias viven situaciones difíciles: hay tantas fuerzas que las amenazan. Les invito a ser miembros activos de su familia, a manifestar su amor y su ternura a cada uno de sus miembros. Siéntanse ustedes familia e Iglesia doméstica. En la familia se aprende a amar, a dar gracias, a decir "por favor", a decir "disculpe". ¡Que el trabajo o el estudio no sean una excusa para sacrificar su presencia en la familia! ¡Que la familia sea también el caldo de cultivo de muchas santas vocaciones al sacerdocio, a la vida religiosa, al matrimonio y a la vida misionera!

Dios se hizo hombre para que nos reconciliemos con Él y entre nosotros. Jesús murió para reunir en la unidad a los hijos de Dios que estaban dispersos. Hermanos, en medio de nuestra sociedad, busquemos lo que nos une, no lo que nos divide. Juntemos nuestros talentos y nuestros dones, para construir juntos una Honduras más justa y más fraterna. No aplastemos a los demás, no los denigremos, ni los calumniemos. Emprendamos el camino del diálogo, de la escucha, del respeto. Venzamos la indiferencia y conquistemos la paz, como nos invita el Papa Francisco en la Jornada Mundial de la Paz este 1° de enero.

Nuestra Iglesia está formada por mujeres y hombres pecadores, que estamos en un proceso de conversión que dura toda la vida. El Señor necesita a cada uno de nosotros para que nuestra Iglesia realice su conversión pastoral. Nuestras parroquias necesitan ser renovadas con la participación de cada uno de nosotros. Cada parroquia tiene que llegar a ser una comunidad de comunidades, para favorecer el encuentro de cada persona con Jesucristo. Cada parroquia tiene que ser una parroquia misionera, en estado permanente de misión, fortaleciendo una mayor conciencia de pertenencia a la Iglesia. Cada parroquia tiene que ser una parroquia samaritana, para favorecer a los más necesitados y desfavorecidos de nuestra sociedad. Cada parroquia tiene que ser pascual, promoviendo la participación plena, consciente y activa de la gente de la ciudad y del campo en la celebración de la Palabra y en la Eucaristía.

Quiero agradecer a todos los oyentes de Radio Paz por su fidelidad en escuchar su emisora, por su contribución económica para sostener su radio. ¡Feliz Navidad y feliz Año de la Misericordia a todos ustedes y sus familias!

Seminario Menor Pablo VI